Usuario anónimo ¿Quieres tener tu propio blog?
Crear blog gratis en OboLog

Frantz Fanon: El plano fantasmagórico (y II)

por MarPita
miércoles, 08 de abril del 2009 a las 12:40

Franz Fanon: El plano fantasmagórico (II) (*)

De cualquier manera, en la lucha de liberación, ese pueblo antes lanzado a círculos irreales, presa de un terror indecible, pero feliz de perderse en una tormenta onírica, se disloca, se reorganiza y engendra, con sangre y lágrimas, confrontaciones muy reales e inmediatas. Dar de comer a los con mudjahidines, apostar centinelas, ayudar a las familias carentes de lo más necesario, reemplazar al marido muerto o prisionero: esas son las tareas concretas que debe emprender el pueblo en la lucha por la liberación.

En el mundo colonial, la efectividad del colonizado se mantiene a flor de piel como una llaga viva que no puede ser cauterizada. Y la psique se retracta, se oblitera, se descarga en demostraciones musculares que han hecho decir a los hombres muy sabios que el colonizado en un histérico. Esta afectividad erecta, espiada por vigías invisibles, pero que se comunica directamente con el núcleo de la personalidad, va a complacerse eróticamente en las disoluciones motrices de la crisis.

En otro ángulo, veremos cómo la afectividad del colonizado se agota en danzas más o menos tendentes al éxtasis. Por eso, un estudio del mundo colonial debe tratar de comprender, forzosamente, el fenómeno de la danza y el trance. El relajamiento del colonizado es, precisamente, esa orgía muscular en el curso de la cual la agresividad más aguda, la violencia más inmediata se canalizan, se transforman, se escamotean. El círcula de la danza es un círculo permisible. Protege y autoriza. A horas fijas, en fechas fijas, hombres y mujeres se encuentran en un lugar determinado y, bajo la mirada grave de la tribu, se lanzan a una pantomima aparentemente desordenada, pero en realidad muy sistematizada en la que, por múltiples vías, negaciones con la cabeza, curvatura de la columna vertebral, inclicación hacia atrás de todo el cuerpo, se descifra abiertamente el esfuerzo grandioso de la colectividad para exorcizarse, liberarse, expresarse.  Todo está permitido... en el ámbito de la danza. El montículo al que han subido como para estar más cerca de la luna, el ribazo en el que se han deslizado como para manifestar la equivalencia de la danza y la ablución, la purificación, son lugares sagrados. Todo está permitido porque, en realidad, no se reúnen sino para dejar que surja volcánicamente la líbido acumulada, la agresividad reprimida. Muertes simbólicas, cabalgatas figuradas, múltiples asesinatos imaginarios, todo eso tiene que salir. Los malos humores se derraman, tumultuosos como torrentes de lava.

Un paso más y caemos en pleno trance. Es vedad, son sesiones de posesión-desposesión las que se organizan: vampirismo, posesión por los djinns, por los zombis, por Legba, el dios ilustre del Vudú. Estas trituraciones de la personalidad, esos desdoblamientos, esas disoluciones cumplen una función económica primordial en la estabilidad del mundo colonizado. A la ida, los hombres y las mujeres estaban impacientes, excitados, 'nerviosos'. Al regreso vuelve a la aldea la calma, la paz, la inmovilidad.

En el curso de la lucha de liberación, se asistirá a un desapego singular de esas prácticas. Frente al paredón, con el cuchillo en la garganta o, para ser más precisos, con los electrodos en las partes genitales, el colonizado va a verse obligado a dejar de narrarse historias.

Después de pazos de irrealismo, después de haberse revolcado entre los fantasmas más increibles, el colonizado, empuñando la ametralladora, se enfrenta por fin a las únicas fuerzas que negaban su ser: las del colonialismo. Y el joven colonizado que crece en una atmósfera de hierro y fuego puede burlarse -y no se abstiene de hacerlo- de los antepasados zombis, de los caballos de dos cabezas, de los muertos que resucitan, de los djinns que se aprovechan de un bostezo para penetrar en nuestro cuerpo. El colonizado descubre  lo real y lo transforma en el movimiento de su praxis, en el ejercicio de la violencia, en su proyecto de liberación.

Hemos visto que durante todo el periodo colonial esta violencia, aunque a flor de piel, gira en el vacío. La hemos visto canalizada por las descargas emocionales de la danza o el trance. La hemos visto agotarse en luchas fratricidas. Ahora se plantea el problema de captar esa violencia en camino de reorientarse. Mientras antes se expresaba en los mitos y se ingeniaba en descubrir ocasiones de suicidio colectivo, he aquí que las condiciones nuevas van a permitirle cambiar de orientación.

Franz Fanon

('Los condenados de la Tierra')

__________

(II) Segunda y última parte

(*) El título es nuestro

Relacionados con Frantz Fanon: El plano fantasmagórico (y II)

Deja tu comentario sobre Frantz Fanon: El plano fantasmagórico (y II)

Deja tu comentario
Necesitas tener javascript activado para poder dejar comentarios

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

De esta forma, además, podrás mostrar tu imagen en los comentarios y no tendrás que rellenar tus datos cada vez.

Sobre esta anotación

MarPita

MarPita escribió esta anotación hace 7 meses. En ella habla sobre Anticolonialismo, Antropología, Negritud, Política y Violencia.

Aún no hay ningún comentario.

Tu podrías dejar el primero.

Login

Comentarios

27 de Septiembre de 1975 y la solidaridad portuguesa (27 de Septiembre de 1975 y la solidaridad portuguesa | Blog Espanol - Easy anda Fast Blog Search)
[...]esta forma, además, podrás mostrar tu imagen en los comentarios y no tendrás que rellenar tus ......(25 sep)
Acerca de Pierre Vilar, Elena Odena y Stalin (julen avinareta)
Pierre Vilar no fue nunca  M.L. como dices,si un historiador honesto que seguia la maxima de ibn ......(30 jul)
Jonathan Houghton (leonardocipet)
SaludosDesde Barra de Navidad, Jalisco, Méx. Felíz fín de semana....(08 nov)
Wole Soyinka: de 'Los invitados' (MarPita)
Así se va uno corrompiendo...(11 sep)

Más comentados

Wole Soyinka: de 'Los invitados' (1)
"Sagoe miró por la ventana. La pared había caído en un canal que conducía el agua a la laguna. En ...
Jonathan Houghton (1)
... ¡Ser hombre, el mundo desconocido, la vida! Después pasan treinta años, y el niño regresa ...
Acerca de Pierre Vilar, Elena Odena y Stalin (1)
 En una de las páginas de su Anti-Moa , el señor Reig Tapia se pregunta ingenuamente si la ...
27 de Septiembre de 1975 y la solidaridad portuguesa (1)
El 27 de septiembre se cumplen 34 años de los últimos asesinatos del franquismo. Fue de madrugada. ...
Grafitekleando 3 (0)
Con el teclado del ordenador algunos hacen verdaderos grafitis o dibujos que llamamos grafoteklos. ...

Suscripción

Suscríbete al Feed RSS XML

También puedes suscribirte directamente con alguno de los siguientes enlaces:

  • Suscríbete en Bloglines
  • Suscríbete en Google